Como en Casa, el hogar de Hermanos Lacasa

Hermanos Lacasa presenta

Si tienes quince minutos al día, un rincón tranquilo y la decisión de convertirlos en costumbre, entonces el hogar de Hermanos Lacasa puede ayudarte a entrenar algo que se nota antes en el cuerpo que en la cabeza...

TEMPLE.

Un curso se consume. Una casa se habita. Como en Casa: una práctica guiada corta cada día, Rocío Lacasa en directo dos veces por semana, un taller nuevo cada mes y una comunidad donde te conocen por tu nombre. Para que tus martes vuelvan a ser martes.

Es una inversión importante, y está hecha para pocas personas: las que van a hacer que esto funcione. No te voy a prometer nada sobre tu ansiedad. Te voy a contar cómo es esta casa y qué te pide.

Rocío Lacasa · Psicóloga colegiada M-19881

Rocío Lacasa
Rocío Lacasa
Psicóloga colegiada M-19881. Veinte años de consulta.

Apreciable Navegante,

Aquí Rocío Lacasa.

Esta carta es larga a propósito. Léela entera antes de entrar.

Hay una frase que oigo desde hace años, casi siempre con el mismo tono, entre la vergüenza y el enfado:

"Tengo el curso. Tengo los libros. Tengo la app de meditar con doscientos días de racha. Y sigo igual."

Imagina que alquilas una casa y, en vez de las llaves, te dan el inventario. Ciento veinte objetos, fotografiados y numerados. Muy completo. Y con un inventario solo se puede hacer una cosa: leerlo. Nadie duerme en un inventario.

Una casa empieza el día que duermes en ella.

En una casa haces lo mismo todos los días. Te duchas, desayunas, duermes. Sin decidirlo cada mañana. Ahí está su fuerza: casi nada de lo que haces en una casa depende de tener ganas.

En una casa hay cosas que ocurren a su hora, contigo o sin ti. El sol entra por la misma ventana a las ocho. Si estás, lo ves.

Y una casa sigue en su sitio cuando vuelves de un mal día. Por haber tenido una mala tarde nadie empieza de cero.

Eso es lo que separa un curso de Como en Casa.

Desde fuera se ven iguales: una aplicación, unos audios, una comunidad. Por dentro son lo contrario. Un curso se consume. Una casa se habita. Y la diferencia está en cómo te encuentras después: después de un curso tienes más información. Después de un mes en una casa tienes treinta días vividos de otra manera.

Que quede dicho pronto: lo que aprendiste vale, y hace falta. Sin comprensión no hay nada que practicar. Lo que pasa es que una comprensión, para que se note, necesita un sitio donde repetirse. Un cuerpo donde vivir.

Si has comprado cursos que siguen en la estantería, la disciplina no es el problema. Practicar a solas, contra tu propia fuerza de voluntad, es lo más difícil que hay. Lo veo cada semana en personas mucho más disciplinadas de lo que tú crees ser.

Y sé lo que se dice por dentro mientras tanto:

"¿Y si yo soy de los que no lo consiguen?"

"Sé mucho pero sigo igual."

"Justo cuando creo que mejoro, vuelvo al mismo agujero."

"Mi familia cree que exagero."

Lo que casi nadie dice en voz alta

Cuando preguntamos a las personas que nos escriben qué temen, casi todas contestan lo mismo, con estas palabras: "que me quede así para siempre".

Y más abajo, cuando llevan un rato escribiendo, aparece lo otro. Que sus hijos lo hereden y les vean así. "Ser una carga para la familia." Envejecer sin haber vivido. Encontrar un día, en un cajón, una libreta de hace cuatro años con los mismos propósitos de hoy, escritos con su letra.

Con los deseos pasa igual. Primero piden poco, porque pedir lo grande da vergüenza mientras lo básico sigue sin resolverse. Un martes normal. Dormir del tirón. "Ir al supermercado sin sentir que me muero." Decir que sí a un plan sin calcular.

Y después, cuando se atreven, piden lo grande. "Volver a reírme de corazón." Ser esa persona serena de la que los demás dicen "cómo lo hace". Que alguien vea lo que llevan dentro. "Reconocerme, mirarme al espejo y reconocerme."

En esta casa se puede pedir lo grande antes de haber resuelto lo pequeño. De hecho, es lo que suele pasar: la gente entra por lo pequeño y se queda por lo grande.

Un segundo hogar

Casi nadie tiene un sitio donde decir "hoy he vuelto a evitar" sin que a alguien se le cambie la cara.

Con quien tienes más cerca ya lo has intentado. Y has visto en su cara el cansancio de haberlo oído antes. Así que dijiste "nada, déjalo, ya estoy mejor", y te lo quedaste.

Como en Casa la hemos hecho para ser eso: un segundo hogar. Todavía no lo es para ti, porque un hogar no se siente desde fuera. Pero está hecho para llegar a serlo: un sitio con la luz encendida a cualquier hora, donde se puede decir todo, donde nadie se asusta, y donde muchas veces alguien lo dice antes que tú, con tus palabras. Y si en el primero ahora mismo no se puede hablar de esto, con más razón.

Un hogar sirve para salir. Se vuelve a él a recogerse, a descansar, a coger fuerza, y se sale otra vez al mundo con más confianza, porque sabes que hay un sitio al que volver.

Y suele pasar una cosa curiosa: cuando tienes un segundo hogar donde se puede hablar de esto, el primero se vuelve más tranquilo. Dejas de necesitar que en casa entiendan lo que aquí ya entienden. Y eso también descansa a quien vive contigo.

Cómo funciona esta casa

Tu primer día

No te encuentras cuatro sistemas, más de cien audios y diecisiete técnicas. Te encuentras una práctica guiada de diez minutos. La primera de Meditación Para Mentes Inquietas, hecha para quien "no puede meditar": con los ojos abiertos, si al cerrarlos te agobias más. Eso es todo lo que hay que hacer el primer día. Y el segundo, la segunda.

Tu semana

Dos directos conmigo por videollamada. Los llamamos Tipis. Uno somático, para lo que las palabras no alcanzan: los hombros que llevan meses subidos, el nudo en el estómago, la sensación de que "mi cuerpo no me hace caso". Y uno psicológico, para lo que hay que mirar de otra forma: las creencias y los patrones que llevan años decidiendo por ti. Entre 45 y 60 minutos cada uno. Se graban, por si ese día no puedes.

Y cada día, La Mente Maestra: la comunidad privada, donde leo y contesto a diario. Más abajo te cuento cómo.

Tu mes

El tercer domingo de cada mes, en directo, un taller sobre un dolor concreto. Cada taller entrena una habilidad distinta y empieza de cero: no te hace falta ninguno de los anteriores. Lo que sí hace falta es estar dentro cuando ocurre: el taller de cada mes es de quien está en casa ese mes, no se repite, y quien entra al mes siguiente tiene el siguiente. Por eso el mejor mes para entrar es siempre este. No voy a decirte qué habilidad toca: el nombre se dice al final de cada taller, no antes.

Tu año

Los cuatro sistemas avanzados, en orden, uno detrás de otro, a una práctica corta al día. Están los cuatro desde el primer día, y no vas a hacer los cuatro el primer día. Los dos primeros te llevan cuatro meses. Y la casa cambia contigo: las metodologías nuevas las diseñamos y las probamos mano a mano con los Navegantes que están dentro, y cada descubrimiento nuevo sobre psicología y mejora personal entra aquí antes que en ningún otro sitio.

Esto está hecho para quien aparece. La práctica es corta a propósito: quince minutos caben en cualquier día. Y no te pido una racha perfecta, te pido que vuelvas: el día que se te caiga, la casa sigue en su sitio a la mañana siguiente. Ahora, si no fueras a volver, te lo digo con cariño: no entres, porque no funcionaría y no querría tu cuota por algo que no vas a usar.

Los cuatro sistemas

Se vendieron por separado durante años, entre 299 y 998 euros cada uno. Ya no se venden fuera de esta casa. Dentro están los cuatro.

1

Meditación Para Mentes Inquietas

Los dos primeros meses. Más de cien audios guiados: básicos de diez minutos, intermedios de treinta, avanzados de hasta sesenta. El ochenta por ciento son práctica.

  • Empieza con los ojos abiertos. Sí, meditar con los ojos abiertos: la puerta de entrada del sistema para quien al cerrarlos se agobia más. (Esta te la desvelo aquí entera: si cerrar los ojos te agobia, no los cierres. El resto del sistema explica por qué funciona y hasta dónde llega.)
  • ¿Doscientos días de racha en la app y sigues igual? No hiciste nada mal: la instrucción de siempre ("cierra los ojos y observa la respiración") sienta peor justo a las mentes que más la necesitan. Con qué se empieza aquí en su lugar.
  • Una forma de usar los ojos, estudiada en Stanford, que calma y concentra sin pedirte que dejes la mente en blanco. (No, dejar la mente en blanco no hace falta. Nunca hizo falta.)
  • Los Parloteos Yo-Mi Yo-Mi: la práctica para ese runrún sobre uno mismo que más cansa en las relaciones, y que quien te quiere nota antes que tú.
  • El Testigo Imparcial: mirar un pensamiento sin discutir con él y sin analizarlo. Parece imposible los primeros días. De esta habilidad sale casi todo lo demás.
  • Las prácticas del último tramo, para entrenar una tranquilidad que no dependa de que hoy todo salga bien.

2

Mente Madura

Ocho semanas, ocho prácticas maestras de inteligencia emocional, audios de diez a treinta minutos. Porque solo se madura en relación, y la ansiedad casi nunca viene sola: viene con reactividad, autoexigencia y relaciones que agotan.

  • "De Cubito de Hielo a Río de Agua Fluyendo": el experimento para dejar de identificarte con los pensamientos que más daño hacen.
  • "Reglas Tontas, Experiencias Miserables": las normas que te impusiste sin darte cuenta, creyendo que te protegían, y que llevan años tensando cada relación. Cuáles son las tuyas y cómo cuestionarlas.
  • "Mi Negocio, Tu Negocio": el diálogo interno de las personas más maduras para no cargar con culpa cada vez que no cumples lo que otros esperan. (No, no te vuelve egoísta. Sentirte egoísta al ponerlo en práctica es, precisamente, la señal de que lo necesitabas.)
  • "El Arte de Pescar Proyecciones": ver cómo los demás proyectan su ego en ti, y cómo lo haces tú, para saber de dónde viene una crítica antes de tragártela.
  • Las cuatro acciones para hacerte respetar ante insultos, burlas y reproches sin caer en el victimismo.
  • De los nueve vicios psicológicos a las nueve virtudes: los disfraces del ego, y los trucos de quien manipula haciéndote sentir "mala persona" o "egoísta".

3

Asimilación Automática

El sistema para que lo que aprendes se quede y salga solo cuando hace falta, sin tener que acordarte en el peor momento.

  • Las Trampas del Arenque Ahumado: las cuatro pistas falsas que te hacen creer que mejoras cuando en realidad te estás desviando. (Dos de ellas parecen avances. Por eso funcionan.)
  • Los cuatro pasos de la Asimilación Automática, para que lo aprendido salga solo en el momento, sin tener que acordarte en el peor momento.
  • Te autosaboteas, ¿verdad? Pues no. Lo que llamas autosabotaje es otra cosa, y cuando ves cuál, deja de dar miedo.
  • Un procedimiento de negociación de rehenes, de la Grecia antigua, para los conflictos internos que te dejan sin decidir.
  • El pensamiento de cinco segundos, inspirado en Marie Kondo, para despejar la sobrecarga de información y de dudas.

4

Técnicas Avanzadas de Seguridad Personal

Diecisiete prácticas guiadas de cinco a veinte minutos, en tres niveles: experiencia externa, interna e integradora. Una técnica es una secuencia de pasos, y aquí se practica como tal.

  • "Tus Problemas NO Existen": la más contraintuitiva de las diecisiete. (Suena a frase de taza. Es la práctica más incómoda del sistema, y por eso no va la primera.)
  • "Buscando la Amenaza": qué encuentras cuando vas a buscarla en vez de huir de ella. (No es lo que imaginas.)
  • "Malentendidos Limitantes del Lenguaje": las frases con las que llevas años describiéndote ("soy una persona nerviosa", "yo soy así") y que fabrican el malestar que luego describes.
  • "Fronteras Fuertes y Flexibles" y "Yo: Independiente, Distinto y Relativizando": para dejar de vivir a merced del humor de los demás.
  • "La Sonrisa Suavizante": una práctica breve para el cuerpo en el momento, sin pelearte con él.
  • "Cómo Reescribir tu Historia y Cambiar tu Identidad Limitada": la práctica integradora donde todo lo anterior se junta: tu historia, contada por fin a tu favor.

Preguntas Potenciadoras

La Mente Maestra es la comunidad privada de la casa, y dentro hay una sección con nombre propio: Preguntas Potenciadoras. Funciona así de simple: tú me preguntas, como te salga, y yo contesto cada día, a la vista de todas. Lo que pasa ahí dentro no pasa en ningún otro sitio:

  • El error inocente al pedir ayuda que hace que todas las respuestas te alivien un rato y no te enseñen nada. Lo comete casi todo el mundo, casi siempre, y nadie se lo señala.
  • Existe un tipo de pregunta que empieza a contestarse sola mientras la escribes. No es un truco de motivación: es un efecto que muchas personas notan ya con su primera pregunta, y que después ya no se puede des-ver.
  • "Seguro que es una tontería de pregunta." En esta casa, esa frase es casi siempre la puerta de algo grande, por una razón que no es la que imaginas y que prefiero que descubras con la tuya.

Con el tiempo pasa algo que no esperabas: mejoras preguntando. Y una buena pregunta abre puertas que ninguna respuesta abre.

Para que lo sepas antes de entrar: esto no incluye terapia individual, ni un chat privado conmigo, ni un teléfono de urgencias. En una crisis lo que toca es tu médico o tu psicólogo, y aquí te lo diremos sin rodeos.

Y aquí no hay anuncios, ni algoritmos, ni nada diseñado para robarte la atención. Es una comunidad privada, protegida y cuidada con cariño, pequeña a propósito para que yo pueda leer y contestar cada día, y hecha para una productividad pacífica, sin nervios.

Una cosa más. Estoy cerrando poco a poco mi consulta privada: cuando termine, la única forma de trabajar conmigo a solas será desde dentro de Como en Casa, con sus propios paquetes de sesiones, aparte de la suscripción.

Lo cuento para que lo sepas antes, no como motivo para entrar. En esta casa, lo primero es la casa.

Íñigo Lacasa
Íñigo Lacasa
Cocreador de Hermanos Lacasa.

Yo fui el gran ejemplo del Absolutista Ansioso, que es como llamamos a la mentalidad que mantiene la ansiedad en marcha. Leía todo, investigaba todo, acumulaba todo. Sabía mucho y seguía igual. Meditar "como todo el mundo" me dejó peor durante meses, y eso me confirmó lo que ya creía: que lo mío no tenía solución.

Inventaba excusas elaboradas para no ir a sitios, y nadie se daba cuenta de que estaba fatal. Me sentía extremadamente solo. Llegué a creer que estaba roto.

No lo estaba. Nadie lo está. Hay un malentendido inocente, y hay mucha gente cargando con él a solas durante años, rodeada de personas que la quieren y no lo saben.

Lo único que me sacó de ahí fue practicar a fondo, con la misma cabezonería con la que antes acumulaba. Si vas a entrar, entra así.

Y algo que a mí me costó ver: sentía culpa por lo que mi ansiedad le hacía a la gente que quería, y esa culpa me tenía quieto. Hoy lo veo al revés. Lo que la gente que te quiere necesita es que estés. Presente. Lo menos egoísta que puedes hacer por ella es dejar de estar a medias.

Íñigo Lacasa.

En sus palabras

Tenemos más de los que caben en una página. Estos son seis, con su nombre.

Manuel Umbert

"He encontrado un nivel de confianza que no había conocido."

Llevo entrenando más de 3 años con Rocío, Íñigo y la comunidad Como en Casa. Han cambiado muchas cosas, y quiero seguir entrenando muchos años más. No es un curso que empiezas y acabas. Es un espacio donde cada semana profundizas, y cada mes descubres algo nuevo sobre ti.

Carlos Izaba

"Llevo 3 años sin experimentar una ansiedad angustiante."

Al contrario, he logrado 'gozármela' cuando se ha presentado un momento de tensión. Desde que compré el primer sistema, la mejora fue manifiesta y progresiva. Pero lo que la consolidó fue seguir practicando dentro de la comunidad.

Helen

"Para mí ha sido un antes y un después."

Utilizan diferentes técnicas y enfoques de la psicología, extrayendo de cada una lo más útil. Y al ser una comunidad, conocer a otras personas en el mismo camino enriquece mucho el proceso.

Mar

"Los cambios se quedan anclados en ti."

Requiere esfuerzo y constancia por mi parte. No son cambios que surjan de la noche a la mañana. Y sin embargo eso es lo que engrandece los resultados: sabes que son tuyos, que los has construido tú con práctica.

Raquel

"Una experiencia de auténtica transformación."

Los hermanos Lacasa son expertos sherpas que saben acompañarte y guiarte, ayudándote a mirar dentro de ti. Han sabido crear una comunidad única, un espacio donde no sientes que tienes que esconderte.

Marta Jiménez

"Me han ayudado a no huir, a mirar de frente y con empatía."

He encontrado una nueva manera de adentrarme en la ansiedad: acercarte al malentendido, asimilarlo y perderle el miedo. Y hacerlo acompañada ha sido clave.

Tu inversión, y lo que te pide

Como en Casa no es barata, y prefiero decírtelo yo antes de que lo pienses tú.

La referencia: una sesión con un psicólogo veterano y actualizado cuesta entre 100 y 300 euros. Cincuenta minutos. Una vez por semana.

Aquí me tienes en directo dos veces por semana, a diario en La Mente Maestra, un taller cada mes, meditaciones e hipnosis nuevas cada mes, y una práctica guiada cada día.

149 euros al mes. O 108 euros al mes si pagas el año (1.299 euros en un solo pago). Entre tres euros y medio y cinco euros al día.

Sin permanencia. Sin devoluciones. Para darte de baja nos escribes un email y en menos de 48 horas está hecho, sin preguntas incómodas.

Si te fueras, perderías La Mente Maestra, los Tipis con sus grabaciones y los audios nuevos. Los talleres de los meses que viviste aquí, no: esos serían tuyos para siempre. Conservarías acceso a los sistemas avanzados durante un tiempo, según lo que hubieras estado (entre seis y veinticuatro meses, según el sistema). Y volver a Como en Casa no sería automático: hablaríamos antes.

Y esto, que es lo más honesto que puedo decirte: si notas que te mueves, no vas a querer irte. Y si no te movieras, no querría que te quedaras.

Dos cosas más antes del botón. Si este mes el dinero no llegara, te diría que no entraras: la casa seguiría aquí. Y si tu plan fuera entrar unos meses, "pillar el asunto" y seguir por tu cuenta, también te diría que no entraras. Quien entra así suele irse antes de que empiece a notarse, y preferiría perder esa alta. Como en Casa es un estilo de vida, no un temario que se termina. Un temario se puede pillar en tres meses; un estilo de vida se vive.

Lo que te pide: quince minutos al día y un mensaje en la comunidad en tus primeros veintiún días.

Nota: para poder entrar, antes tienes que aceptar las condiciones marcando la casilla de arriba.

Plan anual

108 €al mes

1.299 € al año en un solo pago. Doce talleres que se quedan contigo.

Entrar con el plan anual

Plan mensual

149 €al mes

Se cobra cada mes hasta que canceles por email.

Entrar con el plan mensual

Preguntas frecuentes

¿Cómo accedo?

Desde nuestra aplicación para móvil, tablet u ordenador. Cada día, la práctica del día y la comunidad, con un clic.

¿Y si no puedo estar en directo?

Los Tipis se graban y los tienes cuando quieras. El taller del mes también, y su grabación es de quien está dentro ese mes.

¿Tengo que participar en la comunidad?

Puedes leer en silencio; muchas personas empiezan así. Lo que la casa te pide es un mensaje en los primeros veintiún días, aunque sea "hola, acabo de llegar". Quien escribe una vez se queda mucho más. Quien pasa tres semanas sin escribir suele irse sin haber llegado a estar.

¿Puedo entrar unos meses y luego seguir por mi cuenta?

Poder, puedes: la puerta de salida es un email. Te cuento lo que veo después de años con la casa abierta: quien entra con fecha de salida en la cabeza suele irse antes de que esto empiece a notarse, y volver no es automático. Aquí la cuenta es simple: si te mueves, no te vas a querer ir. Y si no fueras a practicar, prefiero que no entres.

¿Necesito haber hecho algún curso antes?

No. Empiezas por la primera práctica, como todo el mundo.

Ya hice Seguridad Sistemática. ¿Me conviene?

Terminaste la travesía. Como en Casa es a donde se vuelve: donde lo que caló se sigue practicando sin fecha de final, y donde creces en direcciones que las PsicoInversiones no cubrían: meditación, inteligencia emocional, seguridad personal.

¿Como en Casa o Seguridad Sistemática?

No son alturas de una escalera. Seguridad Sistemática es ir a fondo durante ocho semanas; Como en Casa es no dejarlo nunca. Muchos Navegantes hacen las dos, en el orden que les pide la vida, y sin dejar la casa mientras tanto. Elige por cómo eres, no por cuánto tienes.

Ya tengo alguno de los sistemas de cuando se vendían por separado.

Lo tuyo sigue siendo tuyo. Dentro están los cuatro, y lo que no tenías es la casa: los directos, La Mente Maestra, el taller del mes y los audios nuevos.

Estuve dentro y me fui. ¿Puedo volver?

Escríbenos. Volver no es automático: hablamos antes, para asegurarnos de que es el momento y de que el compromiso va a ser real. Es la forma de cuidar el sitio para quien está dentro.

¿Esto sustituye a mi psicólogo o a mi medicación?

No. Si tienes psicólogo o psiquiatra, sigue con ellos. Como en Casa acompaña ese trabajo.

¿Cuánto tarda en notarse?

Depende de dónde partes y de si apareces. Lo que miro yo: si a los treinta días notas algo distinto respecto al día uno.

Última cosa

Esta casa lleva años abierta y va a seguir abierta, contigo dentro o sin ti. Lo que decidas no cambia la casa. Cambia tu año.

Y no te voy a insistir. Quien entra aquí viene a hacer que funcione, con quince minutos al día que suelen acabar siendo el mejor rato del día. Si esa persona eres tú, entra.

Te veo en casa.

Un abrazo,
Rocío.

Nota: para poder entrar, antes tienes que aceptar las condiciones marcando la casilla de arriba.

Plan anual

108 €al mes

1.299 € al año en un solo pago. Doce talleres que se quedan contigo.

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Plan mensual

149 €al mes

Se cobra cada mes hasta que canceles por email.

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CALMA – CLARIDAD – CONFIANZA